Minería en Colombia

Publicado por Gesvilsur Gesvilsur  
Denunciar Contenido inapropiado
      Opciones
Durante los últimos años la minería a nivel nacional ha sufrido una crisis a la que muy pocos le han puesto atención. Después del auge minero creado desde el 2002-2003, el sector ha enfrentado cambios radicales en el ambiente económico, precios, apoyo gubernamental  y en las reglas impuestas por el estado, lo cual terminó ahuyentando la inversión tanto extranjera como nacional que se venía dando. Sin embargo, todos estos factores se han visto agravados por el constante ataque que ha sufrido la minería desde sus inicios por parte de las comunidades y de la humanidad en general. Es interesante ver como sociedades como la colombiana reacciona de manera agresiva frente a lo que no conoce, o simplemente toma una postura radicales basándose en primeras impresiones o al voz a voz de amigos y conocidos igual o menos informados.

Para el caso colombiano, el sector minero ha sufrido diferentes transformaciones a través del tiempo debido principalmente al conflicto social que atraviesa el país desde hace décadas y a la corrupción que afecta a toda la sociedad. Esto creó laxitud jurídica en una época en que el tema minero no estaba en la boca todos, situación que fue aprovechada para usar los minerales preciosos como el oro o las esmeraldas en el lavado de dinero o en el financiamiento de la guerra por parte de grupos ilegales. Adicional a esto, un código de minas ineficiente pensado únicamente para pequeña minería, creó brechas entre la formalidad y la ilegalidad donde la exploración y explotación podía hacerse por cualquier agente del mercado sin cumplir con los requerimientos actuales en temas ambientales, formando así una imagen poco favorable que al día de hoy prevalece en la mente de la sociedad colombiana. Este concepto es alimentado por la falta de conocimiento de lo que es verdad es un proyecto minero y cuáles son las etapas y estándares medioambientales que el mismo debe cumplir, un cambio en la cultura ambiental a nivel global, y un gobierno que a duras penas puede llamarse ineficiente al momento de ejecutar planes de acción para la regulación y el desarrollo.

Hoy por hoy el ambientalismo está en un momento de histeria a nivel mundial, y en Colombia esto no es una excepción. Cada día se puede leer “minería” en noticias relacionadas con alguna problemática ambiental o en recopilaciones históricas de enfrentamientos entre ambientalistas y empresas mineras, escritas únicamente para mantener el tema fresco en los lectores. Después de leer un sinfín de artículos donde la minería es siempre el villano, me pareció prudente ir más allá del estereotipo colombiano que no se informa sobre diferentes puntos de vista, sino que prefiere seguir la corriente “cool” del momento, la cual es en este momento, atacar cualquier cosa que en principio va en contra de la naturaleza. No me malinterpreten, creo que es vital tener un equilibrio con el medio ambiente, pero también sé que para mantener el estilo de vida moderno en el que incluso los ambientalistas están inmersos, es vital reacondicionar la palabra minería a su realidad.  Se ha vuelto un poco repetitivo que cuando se les pregunta a muchos jóvenes detractores de la minería el porqué de su posición, la respuesta común esté relacionada con la explotación de oro y carbón el cual, de alguna manera, solo relacionan con páramos o ríos, quedando el concepto de la minería en un 10% de lo que realmente es.
Cargando...